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    Hotel Bergsonne Allgäu
    La montaña llama: Cómo el hombre conquistó el Allgäu
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    La montaña llama: Cómo el hombre conquistó el Allgäu

    La montaña llama: Cómo el hombre conquistó el Allgäu

    El idilio que hoy disfrutamos en Imberg fue durante milenios un lugar de duro trabajo. La apertura de los Alpes no fue un paseo dominical, sino una lucha por los recursos.

    1. Los mineros de Imberg y Grünten
    ¿Hubieras pensado que directamente en nuestra puerta en Imberg se extraía carbón? Ya en tiempos remotos, los lugareños descubrieron los yacimientos de carbón de pizarra en el Imberger Tobel. En tiempos de necesidad y durante las guerras mundiales, se trabajó aquí bajo tierra para obtener combustible.

    Aún más conocido es el Grünten, el “guardián del Allgäu”. A partir del siglo XV, la extracción de mineral de hierro transformó la montaña en un queso suizo de galerías. Los mineros (Knappen) arrancaban el mineral de la montaña con martillo y cincel, un trabajo agotador a una temperatura constante de $8$ a $10 ext{°C}$ y una humedad extrema.
    ¿Sabías? El nombre “Grünten” proviene de “Grind” (calvo). La montaña estaba antes cubierta de bosques, pero fue talada para la minería, ya que se necesitaban enormes cantidades de madera para las fundiciones.

    2. Sal: El oro blanco de los Alpes
    Antes de que llegaran los turistas, los arrieros dominaban los senderos. A partir de 1553, una importante ruta de la sal pasaba por Sonthofen. La sal del Tirol se transportaba a lomos de caballo a través de los puertos. Este comercio fue el motor para la creación de posadas y caminos que hoy utilizamos como senderos.

    3. De la naturaleza salvaje al paisaje cultural
    Los Alpes no fueron abiertos por el deseo de caminar, sino por el hambre.
    Los celtas y romanos: Abrieron los primeros senderos en las montañas para encontrar metales y sal.
    La ganadería alpina: A partir de la Edad Media, los agricultores despejaron áreas más altas para pastorear el ganado en verano. Esto creó los miradores que tanto amamos hoy. Sin el pastoreo, el Allgäu sería hoy un bosque impenetrable sin vistas lejanas.

    4. Experimenta el legado hoy
    En Bergsonne Allgäu estamos en medio de esta historia. Si hoy caminas hacia el Strausbergmoos o visitas el pueblo-museo de las minas de mineral en el Grünten, estarás caminando por los senderos de los antiguos mineros y arrieros.
    Conclusión: La apertura fue una obra maestra técnica de nuestros antepasados. Hoy utilizamos estos caminos para encontrar la tranquilidad de la naturaleza. La historia de la minería nos recuerda lo valiosa que es la paz que hoy podemos disfrutar en nuestras habitaciones inteligentes.

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    Bergsonne Team20 March 20262 min de lectura

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